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Software para ferretería gratis: qué hay de verdad y qué te va a costar después

Buscar gratis es sensato: no querés pagar por algo que todavía no sabés si te sirve. Lo que conviene entender es que en este mercado gratis significa cuatro cosas distintas, y solo una de ellas te deja probar el sistema completo con tu inventario real.

Las cuatro cosas que se llaman gratis

Primera: el plan gratuito permanente. Suele estar limitado en usuarios, en documentos o en referencias, y las limitaciones aparecen justo cuando el sistema empezó a servirte.

Segunda: el software descargable sin costo. Muchos están abandonados hace años, corren en un solo computador y no reciben las actualizaciones que la facturación electrónica sí necesita.

Tercera: la hoja de cálculo. Es gratis de verdad y es mejor que nada, hasta que depende de que alguien la actualice después de cada venta.

Cuarta: probar el sistema completo por un tiempo. Es la única que te contesta la pregunta que en realidad tenés, que no es cuánto cuesta sino si esto le sirve a mi ferretería.

En Lulo G: un mes de demo

Hay una demo de un mes. Un mes y no una semana, porque una ferretería no muestra su ritmo real en siete días: necesitás pasar por un cierre, por un reabastecimiento y por un cliente que reclama, y eso no entra en una semana.

Lo que sí conviene decirte de una vez: después de ese mes no hay una tarifa fija publicada. Funciona con mensualidad y armamos la propuesta según el tamaño de tu negocio. Preferimos que lo sepas antes de empezar la demo y no el último día.

Cómo no desperdiciar el mes

Casi todas las pruebas gratuitas se pierden igual: se cargan diez productos de ejemplo, se mira lindo, se abandona, y al mes siguiente estás igual que antes. Esto es lo que hace que un mes sirva.

  • Cargá tus productos de verdad, no una muestra. Empezá por el grupo que más rota y más plata mueve.
  • Poné los dos precios, detal y mayorista, con la cantidad en la que cambia. Es donde se descubre si el sistema entiende cómo vende una ferretería.
  • Hacé pasar una venta completa de principio a fin, incluida la factura.
  • Si despachás, seguí una entrega real hasta que llegue.
  • Metelo en las manos de quien atiende el mostrador, no solo en las tuyas. Si esa persona no lo usa, no importa lo que opines vos.

Por qué probar sale más barato que decidir por catálogo

La mayoría de las malas decisiones de software se toman leyendo listas de funciones. Todas las listas se parecen: inventario, ventas, reportes, clientes. Lo que no aparece en ninguna lista es si el sistema entiende cómo vende tu negocio.

Un ejemplo concreto de ferretería: casi todos dicen manejar precios. Pocos manejan dos precios sobre el mismo producto con una cantidad que decide cuál se aplica. Esa diferencia no se ve en una tabla comparativa, se ve el primer día que alguien vende media caja de tornillos.

Lo mismo con lo que pasa después de cobrar. Si tu negocio despacha, la lista de funciones no te va a decir si la entrega vive adentro del sistema o en otra aplicación que alguien tiene que alimentar todas las mañanas.

Por eso conviene gastar el mes en probar en serio y no en mirar pantallas. Es la única forma de descubrir esas cosas antes de firmar y no después.

Las preguntas que conviene hacer antes de empezar cualquier prueba

Valen para nosotros y para cualquiera que estés evaluando, y hacerlas antes te ahorra el mes entero.

Qué pasa con lo que cargaste si decidís no seguir. Cómo exportás tu información. Si hay costos de migración o capacitación que no aparecen en la mensualidad. Y qué soporte tenés durante la prueba, porque una prueba sin nadie que te conteste es una prueba condenada.

Lo gratis que sí conviene aprovechar aunque no nos elijas

Poner orden no cuesta plata, cuesta decisión. Definí a quién le fiás y hasta cuánto. Poné la medida dentro del nombre de cada producto y siempre en el mismo orden. Anotá el mínimo de los productos que más rotan.

Ese trabajo es tuyo y te sirve con cualquier sistema que elijas después — y si no elegís ninguno, igual te deja mejor de lo que estabas. Lo dejamos escrito en nuestras guías de inventario y de fiado, sin pedirte nada a cambio.

Preguntas frecuentes

¿Lulo G tiene una versión gratis?
Hay una demo de un mes para probar el sistema. Después funciona con un modelo de mensualidad; todavía no publicamos una tarifa fija, así que la propuesta se arma según el tamaño de tu negocio.
¿Cuánto dura la demo?
Un mes.
¿Cuánto cuesta después de la demo?
Todavía no publicamos una tarifa fija. Escribinos y armamos la propuesta con tus números: cuántas referencias manejás, cuántas personas van a usar el sistema y si despachás o vendés solo en mostrador.
¿Un software descargable gratis me sirve para facturar?
Es el punto a revisar con cuidado: muchos llevan años sin actualizarse, y la facturación electrónica es justo lo que necesita estar al día con la norma vigente.

Si querés arrancar la demo con tu inventario real, escribinos y te acompañamos a cargarlo.